Colocación de Mirena

Cuando una mujer consulta a un profesional de la salud en una visita previa a la colocación para saber si es una candidata adecuada a Mirena o no, es importante asegurarse inicialmente de que no pertenezca a ninguna de las categorías de mujeres en las que Mirena está contraindicado (ver sección sobre contraindicaciones). Una vez descartado esto, la mujer debe ser informada de la eficacia, los beneficios adicionales, los riesgos y los efectos secundarios relacionados con el uso de Mirena. También debe someterse a una exploración pélvica y mamaria, así como un frotis cervical. Es preciso descartar el embarazo y enfermedades de transmisión sexual, y tratar satisfactoriamente las infecciones genitales1.

En las mujeres en edad fértil, Mirena debe colocarse en la cavidad uterina dentro de los siete días siguientes al inicio de la menstruación. Mirena puede ser sustituido por un nuevo sistema en cualquier momento del ciclo. El sistema también puede colocarse inmediatamente después de un aborto del primer trimestre1.

Las colocaciones posparto deben posponerse hasta que el útero esté totalmente involucionado, de preferencia no antes de las seis semanas posteriores al parto. Si la recuperación se retrasa considerablemente, hay que plantear esperar hasta 12 semanas después del parto. En caso de dificultad en la colocación y/o dolor o sangrado excepcional durante la colocación o después de la misma, se deben realizar una exploración física y una ecografía de inmediato para descartar perforación1.

Se recomienda que Mirena sea colocado únicamente por profesionales de la salud que tengan experiencia en la colocación de Mirena y/o hayan recibido formación suficiente en la colocación de Mirena1.

El procedimiento de colocación puede ir asociado a cierto dolor y sangrado, y asimismo, en rasas ocasiones, podría causar desmayos como reacción vasovagal, o convulsiones en mujeres epilépticas.

Figura 14: Cómo colocar Mirena2

Colocación_de_Mirena_01

Preparación para la colocación

Los siguientes pasos preparatorios deben realizarse antes de la colocación2:

  • examinar a la mujer para determinar el tamaño y la posición del útero y poder detectar cervicitis aguda u otras contraindicaciones genitales así como descartar un embarazo
  • visualizar el cuello uterino mediante un espéculo y limpiar detenidamente el cuello uterino y la vagina con una solución antiséptica adecuada
  • contar con la ayuda de personal auxiliar si es necesario
  • agarrar el labio superior del cuello uterino con una pinza de sujeción. Se ha demostrado que si se ejerce una tracción ligera en la pinza de sujeción se endereza el canal cervical. La pinza debe permanecer en su sitio durante todo el procedimiento de colocación para mantener una tracción ligera en el cuello uterino que contrarreste la fuerza de empuje de la colocación
  • mover con suavidad una sonda uterina por la cavidad uterina hasta el fondo para determinar la dirección del canal cervical y la profundidad de la cavidad uterina (medida de la sonda) y descartar un tabique uterino, sinequia y miomas submucosos. Si el canal cervical es demasiado estrecho, se recomienda dilatarlo y considerar el uso de analgésicos/bloqueo paracervical